miércoles, 13 de enero de 2016

Ventanas, ventanales, ventanucos y ventanillas.


New York, New York...

Apartamento de Sunnyside. Queens
Lluvia en Chelsea
Vista sobra el Hudson. Whitney Museum
Pues eso...
Casa de Truman Capote. Brooklyn
169 Est. 71 st.
La casa de Holly Golightly. Desayuno con diamantes.
Manhattan desde el ferry de Staten Island.
Volviendo a casa desde Coney Island. 
Hopper en Brooklyn
Tomando café en Chinatown.
Meatpacking
La mecedora de Edgar Allan Poe. Cottage del Bronx.

Columbus Avenue.
Magnolia Bakery. Greenwich Village
Noches de verano, cine al aire libre. Bryan Park
Restaurante P. G. Clarke's.
En esta mesa se reencuentran Annie Hall y Alvy después de mucho tiempo.

miércoles, 6 de enero de 2016

Año nuevo


El año nuevo me ha traído un inesperado regalo: una foto de mi abuelo Celestino. Es la segunda imagen que tengo de él. En la primera, un retrato de boda bastante formal y acartonado, mi abuelo parece incómodo dentro de un traje oscuro que se acerca más a un disfraz que a una vestimenta de gala.
Pero esta foto me gusta. Mi abuelo está a la derecha, agachado, debajo de un compañero que lleva sombrero y con ese aire de campesino murciano, de manos grandes y semblante taciturno.
En marzo del 37 fueron incautados por la POUM y la CNT varios vehículos blindados de la Maquinista Terrestre y Marítima de Barcelona, donde él trabajaba. Es posible que la foto sea de alguno de esos días: primavera de 1937, mi abuelo tenía 31 años y mi padre acababa de nacer. Seguro que un aire tibio subía desde el mar por las Ramblas y que el sol proyectaba sobre las fachadas de las casas sombras inquietas a través de las hojas de los árboles.
Mi padre, que navega cada vez con más dificultad por el río pantanoso del recuerdo, habla de otra foto, una tercera imagen que alguien le enseñó y en la que mi abuelo aparecía subido en ese mismo tanque con el puño en alto. Mi abuelo Celestino murió pocos meses después de que fuera tomada esta imagen y mi padre tampoco guardó de él más que la vieja fotografía de boda.
Hoy, como escupido por el mar, nos llega desde un naufragio lejano la imagen de la memoria tantas veces silenciada. Nos llegan los ecos de las vidas que pudieron ser, nos llega la primavera en una ciudad mediterránea, el murmullo de la gente en las calles, el estruendo de los bombardeos y el aliento de la vida que se escapa.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Soledades 3

Desde la terraza del café miro trémulamente hacia la vida. Poco veo de ella -el bullicio- en esta concentración suya en esta plazuela nítida y mía. Un marasmo como un comienzo de borrachera me elucida el alma de cosas. Transcurre fuera de mí en los pasos de los que pasan [...] la vida evidente y unánime.
Fernando Pessoa


Océano
Noite
Pessoa Elemesmo
Mañana
O Rei do frango
Espera
Silencio
Navidad

Lisboa. Diciembre 2015.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Soledades (2)

Entre las muchas formas de combatir la nada, una de las mejores es hacer fotografías.


Julio Cortázar

Pescador. Asturias.
Final del verano. Playa de Patos. Nigrán. Vigo
Mirando al mar. Barceloneta.
Esquelas. Barceloneta.
Vigilantes de la Certosa de Nápoles.
Esperando un milagro. Nápoles.
Otoño. Bilbao.
Estación de metro. Barcelona. 
Fin de curso. Vigo.
El suicidio de Pinocho. Guggenheim. NYC.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Soledades (1)

Al contrario de lo que se acostumbra a decir, creo que la fotografía se parece más a la literatura que a la pintura. Francesc Català-Roca
Hombre anuncio. Avenida de las Americas. NYC.
Ex Marine del ejército americano. 5ª Avenida. NYC.
Vigilante del ferry a Staten Island. NYC.
Mickey Mouse preparándose para salir a Times Square. NYC.
Mujer esperando el metro. Línea 7. Queens. NYC.
Graffiti. Williamsburg. NYC.
Vigilante del MOMA PS1. Queens. NYC.
Hombre. Conney Island. NYC.
Niño asomado al vacío. Monumento 11S. NYC.
Gran Central Station. NYC.
Músico callejero. HighLine. Meatpaking District. NYC.


domingo, 21 de junio de 2015

Espacio


La versión en prosa de Espacio, aparece fechada en Puerto Rico en 1954. Para gran parte de la crítica, supone la culminación del universo poético de Juan Ramón Jimenez. Se ha hablado de la prosificación de su poesía, del autobiografismo, de la indagación en el tiempo y de la conciencia de su "yo" capaz de vencer a la muerte.
Juan Ramón dijo de esta obra: 
"Mi monólogo es la ocurrencia permanente desechada por falta de tiempo y lugar durante todo el día, una conciencia vijilante y separadora al marjen de la voluntad de elección. Es una verdadera fuga, una rapsodia constante, como los escapes hacia arriba de los fuegos de colores, de enjambres de luces, de glóbulos de sangre con música bajo los párpados del niño en el entresueño. Mi monólogo estuvo hecho siempre de universos desgranados, una nebulosa distinguida ya; con una ideolojía caótica sensitiva, universos, universos, universos. No conozco universo como aquel poema de universos".


A mí siempre me ha parecido delicioso este diálogo con las cosas. Este campo amarillo de la infancia que pasa por debajo de los puentes de New York:
"Y para recordar por qué he vivido", vengo a ti río Hudson de mi mar. "Dulce como esta luz era el amor...Y por debajo de Washsington Bridge (el puente más con más de esta New York) pasa el campo amarillo de mi infancia". Infancia, niño vuelvo a ser y soy, perdido, tan mayor, en lo más grande. Leyenda inesperada:"dulce como la luz es el amor", y esta New York es igual que Moguer, es igual que Sevilla y que Madrid. Puede el viento, en la esquina de Broadway, como en la Esquina de las Pulmonías de mi calle Rascón, conmigo; y tengo abierta la puerta donde vivo, con sol dentro. "Dulce como este sol era el amor".
(...)
"Y por debajo de Washington Bridge, el puente más amigo de New York, corre el campo dorado de mi infancia..." Bajé lleno a la calle, me abrió el viento la ropa, el corazón, vi caras buenas. En el jardín de St. John Devine, los chopos verdes eran de Madrid; hablé con un perro y un gato en español; y los niños del coro, lengua eterna, igual del paraíso y de la luna, cantaban, con campanas de San Juan, en el rayo de sol derecho, vivo, donde el cielo flotaba hecho armonía violeta y oro, iris ideal que bajaba y subía, que bajaba... "Dulce como este sol era el amor".
Espacio. (Fragmento segundo). Juan Ramón Jiménez